martes, 9 de diciembre de 2014

Como todo empezó...


Hola a todos, mi nombre es Francesco y soy italiano y, por fin soy también un voluntario SVE. El primer intento fue en el mayo 2010. El proyecto era muy interesante, consistía en trabajar con gente inmigrante en la ciudad de Marsella. Por fin, en mi vida, había encontrado un momento libre, aunque fuera obligado, dado que estaba en paro, pero al mismo tiempo tenía muchas ganas de partir. Estaba todo listo, había enviado mi carta de motivación, mi curriculum, y estaba ya en contacto con mi asociación de acogida. Un mes antes de partir todo cambió, me habían contratado para un nuevo trabajo muy estimulante, fue por esto que debí renunciar.
Desde entonces pasaron cuatro años, muchas cosas han cambiado, casi todo diría, menos las ganas de probar una experiencia de SVE. Fue así que, encontrándome a la edad de treinta años, tenia la ultima posibilidad para participar. Después de unos meses buscando el proyecto y el país adecuado, me encontré al final de agosto en un avión directo a Murcia, España.
Una pregunta que, obviamente, nace espontanea: ¿Por qué España?
Pues, ante todo porque estuve en Madrid hace algunos años por un intercambio cultural y me enamoré de la atmosfera de este país, y en segundo lugar porque encontré una asociación que me inspiró confianza, sea desde el punto de vista de la cantidad de proyectos, sea por la calidad y la coherencia respecto mi aptitudes.
Y aquí estamos, viviendo finalmente esta experiencia con mucha felicidad, porque con todos sus momentos difíciles y con los propios bajones, ser un voluntario europeo es siempre una experiencia que vale la pena tener, una posibilidad de enriquecimiento individual, tanto a nivel cultural como emocional. Vive el SVE!






En la foto, Ugo (otro voluntario italiano) y yo, trabajando en Euroaccion

No hay comentarios:

Publicar un comentario